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Dónde guardar el dinero del fondo de emergencias

Afortunadamente, podemos planear la mayoría de los eventos que ocurren en nuestras vidas. Sin embargo, hay situaciones fuera de nuestro control que pueden alterar no sólo nuestro equilibrio emocional sino también financiero. Los expertos recomiendan que para este tipo de emergencias exista un fondo de dinero único y exclusivo que pueda ser gastado en situaciones imprevistas. Este tipo de fondo de dinero es lo que se suele llamar Fondo de Emergencia . Ante imprevistos de valor significativo, como una avería grave de la pieza de automóvil, sustitución de ruedas, rotura de electrodomésticos como lavadora, estufa o frigorífico, accidentes domésticos como una rotura de tubería, fallo de equipos eléctricos y otros, cuando no existe un fondo de emergencia, la solución más habitual es recurrir a un préstamo rápido o a un crédito sin papel, debido a la liquidez casi instantánea que ello supone. Este tipo de solución es válida y estamos agradecidos de que exista, pero debemos recordar que el uso de un préstamo rápido implica el pago de intereses que se añadirán a la deuda de capital. Por esta razón, siempre es aconsejable tener un fondo de emergencia, que, por pequeño que sea, siempre amortizará si no todos los costos, al menos una parte importante de ellos. Y usted puede preguntarse: cómo calcular la cantidad que debería tener en el fondo de emergencia, ya que algunos expertos en el campo de la economía familiar han calculado que esta cantidad debería cubrir de 3 a 6 meses de gastos fijos del hogar, como la hipoteca y el pago de agua, electricidad, gas, internet y otros gastos familiares necesarios, como escuelas, transporte y compra de alimentos. Por eso es tan importante crear un presupuesto familiar, porque además de planificar y optimizar los costes, nos ayuda a calcular otros valores necesarios para equilibrar la familia. Bueno, hemos visto que la cantidad del fondo de emergencia no es de ninguna manera insignificante. De hecho, se necesitan meses de ahorro para alcanzar la cantidad óptima, y sólo cuesta para la tranquilidad que viene del hecho de que el principal cojín de gastos está cubierto por un par de meses en caso de cualquier accidente. Siendo una cantidad tan valiosa y significativa, vale la pena pensar dónde debemos guardarla, ya que debe estar disponible en caso de necesidad, pero no demasiado cerca para evitar pequeños mordiscos que podrían hacerse bajo cualquier pretexto de proximidad. Al aplicar esta fórmula, la tiramos en casa, por lo que tenemos que buscar un producto financiero que tenga estas tres características si es posible:
  • Liquidez: como situación imprevista, por supuesto, no se puede predecir, el dinero debe estar disponible a voluntad o al menos durante un corto período de tiempo Se recomienda no tenerlo en la misma cuenta corriente que se gestiona para la domiciliación bancaria o para el comercio con débito, o en depósitos a plazo fijo o productos que impongan penalizaciones por retirada antes del tiempo acordado.
  • Seguridad: Elija productos que no supongan ningún riesgo para usted y garantice la seguridad de su capital. Evite invertir en acciones, fondos de inversión de renta variable o depósitos de renta fija a largo plazo.
  • Rentabilidad: Las dos características anteriores son más importantes que la rentabilidad, pero también es conveniente buscar un producto que nos deje una cierta rentabilidad en comparación con las cantidades que nos costó bastante esfuerzo.
Por lo tanto, se recomienda buscar en el mercado financiero cuentas remuneradas que ofrezcan liquidez y paguen intereses. Lo más probable es que si juntamos ambas condiciones, el interés no será muy jugoso, pero al menos el dinero funcionará y aumentará gradualmente, mientras que podremos acceder a él rápidamente si es necesario. Los bonos del Tesoro son un ejemplo de un activo fiable en el que se puede invertir.